En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
Escuchar Génesis 1 en audioTodo lo que existe empieza con Dios: no somos un accidente, sino la obra intencional de un Creador.
El libro del Génesis comienza sin introducir a Dios: lo presupone. El primer versículo de la Biblia no argumenta la existencia de Dios, la declara. En ocho palabras en hebreo, establece cuatro verdades fundamentales que el resto de la Escritura asume.
Israel venía de Egipto, donde los dioses eran fuerzas de la naturaleza: el sol (Ra), el río (Hapi), la tierra. El Génesis desmitifica todo: el sol no es un dios, fue creado. El mar no es un dios, fue ordenado. Hay un solo Creador, y Él está por encima de toda su creación.
"En el principio creó Dios los cielos y la tierra". La Biblia no comienza argumentando la existencia de Dios; la presupone. Antes de la materia, del tiempo y del espacio, estaba Dios. Él no es parte de la creación: es anterior a ella y su causa.
El verbo "creó" (bará) se usa en hebreo solo con Dios como sujeto. Es hacer surgir algo donde no había nada, un poder exclusivamente divino. El universo no es autoexistente ni eterno; fue llamado a existir por la voluntad de un Dios personal.
Que Dios creara "los cielos y la tierra" —una expresión que abarca la totalidad— significa que nada queda fuera de su dominio. Si Él lo hizo todo, entonces todo le pertenece y todo tiene sentido en relación con Él. No hay rincón neutral en el universo.
Y si Dios creó con propósito, entonces tú también fuiste hecho con intención. No eres un producto del azar, sino parte de una obra pensada por un Creador que, más adelante en el mismo capítulo, te hace a su imagen.
Al inicio, en el comienzo. La primera palabra de toda la Biblia. No solo el inicio del tiempo sino el punto de partida de toda realidad. Antes de esto, solo Dios.
Crear de la nada (creatio ex nihilo). Este verbo en hebreo solo tiene a Dios como sujeto: los humanos hacen, forman, construyen; Dios crea. Ningún otro ser puede bara.
Nombre plural de Dios, usado con verbo singular. Indica plenitud y majestad, la totalidad de su ser. Los rabinos ven en este plural una riqueza interior de Dios que el NT revela como Trinidad.
El "Dios" que crea en el principio es también el Verbo por quien todo fue hecho.
Juan 1:1-3 relee este versículo: "En el principio era el Verbo… todas las cosas por él fueron hechas". El Cristo preexistente es el agente de la creación.
Colosenses 1:16 lo confirma: "en él fueron creadas todas las cosas". El mismo que dijo "sea la luz" se hizo carne y resucitó como primicia de la nueva creación.
La creación del principio anticipa la re-creación: el que hizo el mundo lo hace nuevo en Cristo (2 Corintios 5:17; Apocalipsis 21:5).
Cuando dudes de tu valor o tu propósito, vuelve al principio: fuiste creado, no producido al azar. Detrás de tu existencia hay un Creador intencional.
Reconocer a Dios como Creador cambia cómo vives: todo lo que tienes es suyo, prestado y con propósito.
El mundo entero es el teatro de la gloria de Dios.
Juan Calvino · Reformador, s. XVI
Dios Creador, Tú estabas antes de todo y todo lo hiciste con propósito. Gracias porque no soy un accidente sino obra de tus manos. Ayúdame a vivir reconociendo que Tú eres el principio de todo. Amén.
La Biblia se explica con la Biblia. Estos pasajes iluminan Génesis 1:1.
Todo lo que existe empieza con Dios: no somos un accidente, sino la obra intencional de un Creador. "En el principio creó Dios los cielos y la tierra". La Biblia no comienza argumentando la existencia de Dios; la presupone. Antes de la materia, del tiempo y del espacio, estaba Dios. Él no es parte de la creación: es anterior a ella y su causa.
En la Reina-Valera 1909, Génesis 1:1 dice: «En el principio creó Dios los cielos y la tierra.»
Autor: Moisés (tradición) (c. 1400 a.C. (escritura)). Destinatarios: Israel recién salido de Egipto. El libro del Génesis comienza sin introducir a Dios: lo presupone. El primer versículo de la Biblia no argumenta la existencia de Dios, la declara. En ocho palabras en hebreo, establece cuatro verdades fundamentales que el resto de la Escritura asume.
El "Dios" que crea en el principio es también el Verbo por quien todo fue hecho. Juan 1:1-3 relee este versículo: "En el principio era el Verbo… todas las cosas por él fueron hechas". El Cristo preexistente es el agente de la creación.
Cuando dudes de tu valor o tu propósito, vuelve al principio: fuiste creado, no producido al azar. Detrás de tu existencia hay un Creador intencional. Reconocer a Dios como Creador cambia cómo vives: todo lo que tienes es suyo, prestado y con propósito.
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