Ve, y junta a todos los Judíos que se hallan en Susán, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche ni día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y así entraré al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca.
Lee Ester 4 completo en la Reina-Valera 1909 y escúchalo en audio, gratis y sin registro. En la app, mientras suena, la palabra que se oye se ilumina en oro.
1Luego que supo Mardochêo todo lo que se había hecho, rasgó sus vestidos, y se vistió de saco y de ceniza, y fuese por medio de la ciudad clamando con grande y amargo clamor.
2Y vino hasta delante de la puerta del rey; porque no era lícito pasar adentro de la puerta del rey con vestido de saco.
3Y en cada provincia y lugar donde el mandamiento del rey y su decreto llegaba, tenían los Judíos grande luto, y ayuno, y lloro, y lamentación; saco y ceniza era la cama de muchos.
4Y vinieron las doncellas de Esther y sus eunucos, y dijéronselo; y la reina tuvo gran dolor, y envió vestidos para hacer vestir a Mardochêo, y hacerle quitar el saco de sobre él; pero él no los recibió.
5Entonces Esther llamó a Atach, uno de los eunucos del rey, que él había hecho estar delante de ella, y lo mandó a Mardochêo, con orden de saber qué era aquello, y por qué.
6Salió pues Atach a Mardochêo, a la plaza de la ciudad que estaba delante de la puerta del rey.
7Y Mardochêo le declaró todo lo que le había acontecido, y le dio noticia de la plata que Amán había dicho que pesaría para los tesoros del rey por razón de los Judíos, para destruirlos.
8Le dió también la copia de la escritura del decreto que había sido dado en Susán para que fuesen destruídos, a fin de que la mostrara a Esther y se lo declarase, y le encargara que fuese al rey a suplicarle, y a pedir delante de él por su pueblo.
9Y vino Atach, y contó a Esther las palabras de Mardochêo.
10Entonces Esther dijo a Atach, y le mandó decir a Mardochêo;
11Todos los siervos del rey, y el pueblo de las provincias del rey saben, que cualquier hombre ó mujer que entra al rey al patio de adentro sin ser llamado, por una sola ley ha de morir; salvo aquel a quien el rey extendiere el cetro de oro, el cual vivirá; y yo no he sido llamada para entrar al rey estos treinta días.
13Entonces dijo Mardochêo que respondiesen a Esther: No pienses en tu alma, que escaparás en la casa del rey más que todos los Judíos;
14Porque si absolutamente callares en este tiempo, respiro y libertación tendrán los Judíos de otra parte; pero tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora te han hecho llegar al reino?
16Ve, y junta a todos los Judíos que se hallan en Susán, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche ni día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y así entraré al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca.
17Entonces se fue Mardochêo, y hizo conforme a todo lo que le mandó Esther.
Escuchar Ester 4
Sigue solo con el capítulo siguiente y suena con la pantalla apagada.
Pasajes conectados
La Biblia se explica con la Biblia. Estos son los pasajes que más se relacionan con Ester 4:16.